¿Qué es un plan estratégico y por qué es clave para las memorias de sostenibilidad?
- Baladre

- 15 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Planificar para dar sentido al reporte
En el contexto actual, marcado por la sostenibilidad, la transparencia y la rendición de cuentas, muchas empresas se enfrentan a un reto común: reportar sin una hoja de ruta clara. Memorias de sostenibilidad, estados de información no financiera, indicadores ESG… pero sin un marco estratégico sólido que les dé coherencia.
Desde Baladre Desarrollo insistimos en una idea clave: no puede haber una buena memoria de sostenibilidad sin un plan estratégico que la sustente. El reporte no es el punto de partida, sino el reflejo de una estrategia bien definida.
¿Qué es un plan estratégico?
Un plan estratégico es el documento que define el rumbo de una organización a medio y largo plazo. Establece hacia dónde quiere ir la empresa, cómo quiere hacerlo y con qué prioridades.
Un buen plan estratégico responde, de forma estructurada, a preguntas fundamentales:
Quiénes somos como organización y cuál es nuestro propósito.
Cuáles son nuestros objetivos estratégicos.
Qué retos, riesgos y oportunidades tenemos por delante.
Qué líneas de acción vamos a desarrollar.
Cómo vamos a medir el progreso y los resultados.
En los últimos años, este ejercicio estratégico ya no puede hacerse al margen de la sostenibilidad. Los factores ambientales, sociales y de gobernanza forman parte del núcleo de la estrategia empresarial.
Plan estratégico y sostenibilidad: una relación inseparable
La sostenibilidad no puede limitarse a acciones aisladas o a un apartado específico dentro de la empresa. Debe estar integrada en el plan estratégico, alineada con el modelo de negocio y con la creación de valor a largo plazo.
Cuando la sostenibilidad se incorpora desde la estrategia:
Los objetivos ESG dejan de ser genéricos y se adaptan a la realidad de la empresa.
Se priorizan los temas realmente materiales.
Se asignan responsabilidades, recursos y plazos.
Se evita la improvisación y el enfoque reactivo.
En este sentido, el plan estratégico es el marco que ordena y da sentido a todas las acciones de sostenibilidad.
El papel del plan estratégico en las memorias de sostenibilidad
Las memorias de sostenibilidad —y, en particular, las memorias de estados de información no financiera— no deberían ser una mera recopilación de datos. Su función es explicar cómo la empresa gestiona sus impactos, riesgos y oportunidades, y cómo estos se conectan con su estrategia.
Aquí es donde el plan estratégico resulta clave. Permite:
Explicar el contexto y la visión de la empresa.
Justificar por qué se priorizan determinados temas ESG.
Mostrar coherencia entre objetivos, acciones y resultados.
Facilitar la trazabilidad de los indicadores en el tiempo.
Sin un plan estratégico claro, las memorias corren el riesgo de convertirse en documentos descriptivos, poco conectados con la realidad del negocio y difíciles de sostener año tras año.
De la planificación al reporte: coherencia y credibilidad
Una empresa con un plan estratégico alineado con la sostenibilidad puede utilizar su memoria como una herramienta de comunicación estratégica, no solo como una obligación normativa.
El reporte anual se convierte así en:
Un ejercicio de transparencia.
Un mecanismo de evaluación interna.
Una forma de rendir cuentas a los grupos de interés.
Una base para la mejora continua.
Además, esta coherencia entre estrategia y memoria refuerza la credibilidad de la organización y reduce el riesgo de greenwashing, ya que los compromisos están respaldados por una planificación real y medible.
Anticiparse a las exigencias normativas
La evolución normativa en materia de sostenibilidad, especialmente con la CSRD y los estándares ESRS, refuerza la necesidad de contar con una estrategia bien definida. Las empresas deben explicar no solo qué hacen, sino cómo la sostenibilidad se integra en su modelo de negocio y en su planificación estratégica.
Disponer de un plan estratégico facilita enormemente:
La elaboración de memorias de sostenibilidad.
La identificación de indicadores relevantes.
La coherencia del relato año tras año.
La preparación ante auditorías y verificaciones externas.
Planificar para reportar mejor (y para gestionar mejor)
Desde Baladre Desarrollo entendemos el plan estratégico como una herramienta viva, que se revisa y actualiza, y que sirve tanto para gestionar como para comunicar. No se trata de planificar para cumplir, sino de planificar para transformar.
Cuando la empresa cuenta con un plan estratégico sólido:
La sostenibilidad se integra de forma natural.
Las memorias dejan de ser un esfuerzo de última hora.
El reporte anual refleja un proceso ordenado y coherente.
La organización gana claridad, foco y visión de futuro.
En definitiva, no hay memoria de sostenibilidad sólida sin estrategia, y no hay estrategia empresarial completa sin sostenibilidad. Planificar bien es el primer paso para reportar con sentido… y para construir empresas más responsables, resilientes y preparadas para el futuro.





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